Pasó la primera fecha y Acapulco ya genera expectativas

El triunfo en la Península de Yucatán de los brasileños Julio Julianoti y Stefano Flores sobre los argentinos Pablo Nicolás Egea y Matías Gutierrez, marcó un mojón en esta nueva competencia continental de pádel. No es una victoria más. Es la primera y genera un antecedente histórico.

Todo nuevo proceso tiene un comienzo y fue en Mérida en este caso. A partir de este resultado la estadística empieza a marcar su matemática, sus porcentajes, sus números de referencia, datos negativos y positivos, cifras que servirán de ahora en más para los jugadores y para la prensa. Parecen fríos guarismos aunque indican una lucha por el liderazgo a futuro por demás caliente.

Si a esta primera fecha la tomamos con la seriedad del caso, uno puedo suponer que ambos binomios con este antecedente se erigen en candidatos del nobel circuito continental. Pero la otra lectura indica que Leonel Aguirre y Cristian Ozán (no pudieron concluir su semi final debido al accidente del puntano) estaban seguramente en el mismo nivel competitivo como para arribar a una presunta final. Es una incógnita suponer que en condiciones normales de ese match el resultado hubiera sido otro.

La misma postura tenemos sobre el cotejo que el dueto de Brasil se impuso a la dupla Argentina conformada por Federico Chiostri y Gonzalo Alfonso. Hubo una final, pudo haber sido otra. Incluso por mínimas cuestiones Flores-Julianoti se introdujeron en la instancia de semi finales venciendo a Miltos-Shari en la famosa batalla de Yucatán. En otro partido de cuartos de final Chiostri-Alfonso acceden a la semi ganando con absoluta comodidad su duelo ante los santiagueños Almada-Argañaraz. Con el periódico del lunes todo parece más sencillo.

La historia reciente, la que se está comenzando a escribir, indica que los cariocas ya apuntan a ser candidatos en un circuito largo y competitivo que promete ser exigente y fundacional.

Pero como todo circuito, el análisis hay que hacerlo desde el comienzo. Esa instancia de primera ronda pudo mostrar a los duetos mexicanos De Tejada-Zama, Martínez-Williams, Mena-Colinas, Huerta-Montoya, Vargas Conde-Castaldi, Montaño-Trejo, Castañeda-Ballote, Montoya-Montoya, Escamilla-Novelo, Arceo-Suarez, Quintero-Valero y los experimentados Lara-Mujica.

Se pudo apreciar a la pareja guaraní Gonzalez-Benitez los cuales ganaron su primer compromiso con solvencia 6-0,6-2. Aunque luego cayeron sin atenuantes ante Egea-Gutierrez. Tambien se espera más de los también brasileños Joao Pedro Suárez-Matheus Simonato que ganaron en octavos ante Lerdo De Tejada-Zama 6-1,6-2 para luego caer en cuartos ante Aguirre-Ozán 6-4 6-4.

Dentro del contexto de figuras surgidas del atractivo circuito argentino hay que destacar la presencia del joven jugador Maxi Sánchez Blasco, con notable y reciente pasado juvenil, que es una de las principales apuestas de este circuito que intenta ser promocional de figuras emergentes de América.

Queda abierto el crédito para la pareja integrada por los argentinos ubicados en el top 10 de su circuito: Del Moral-Frugoni, quienes doblegaron a sus coterráneos Nanni-Peirón 6-2 6-2 en octavos de final, para perder luego en la siguiente fase ante Egea-Gutierrez 6-4 6-0.

El tema se plantea en qué jugadores se sumarán a esta cita de Acapulco y quienes no estarán por diversos motivos. ¿Llegará el “búfalo” Ozán en óptimas condiciones?, los brasileños campeones en Mérida mantendrán su nivel o fue sólo un espejismo que quedó entre los fantasmas de las pirámides. Tendrán que ratificar este momento inicial que ilusiona sin dudas. Los argentinos que llegan sin competencia plena oficial ¿arrimarán con el mismo dueto o pondrán en la final del domingo 1 de marzo a otros protagonistas?

Las variantes están contempladas. Un torneo prometedor se viene sin saber si se repiten los favoritos o si aparecen algunas de las figuras emergentes de este continente buscando también la gloria.
La pelotita amarilla espera sobre el azul césped quien festejará el título del segundo campeonato en este circuito americano que acaba de nacer... el APT Padel Tour.
Acapulco, allá vamos!

Escribe: Ernesto Gallardo